CONCORDIA
MEDITERRÁNEO
Valencia 2017 –
Sicilia/Agrigento 2018
Tras la
desintegración en 1989, del Imperio Soviético y las revoluciones no violentas
de Europa del Este, pocos meses después de la caída del Muro de Berlín, Gorvachov y Bush acordaron en Malta, poner
fin a la Guerra Fría, declarándose de esta manera, una era de paz en el
Mediterráneocon la que se iniciaba una etapa de esperanza.
En noviembre de 1995, los países mediterráneos se
reunieron en Barcelona para discutir sobre la cooperación, la paz y el comercio.
Cada una de las 27 naciones llegaría acomprometerse con tres alianzas
multilaterales que abarcaban la
política, la seguridad y el desarrollo económico, así como los asuntos
sociales, culturales y humanos.
En 1998 UNESCO y el Consejo Mediterráneo de la Cultura,
propusieron la celebración en Sicilia del I Gran Multaqa de Agrigento, un
encuentro amistoso intercultural e interreligioso para promover la coexistencia
pacífica en el Mediterráneo, pero poco después, los dramáticos acontecimientos del
11S, desafortunadamente harían abortar aquella esperanzadora iniciativa.
Todos aquellos proyectos, junto con todas sus propuestas de
progreso social y humano, quedaron en el olvido, arroyadas por las lamentables consecuencias
de determinados acontecimientos históricos,cuyasraíces en gran parte se
encuentran, en los problemas del entorno neocolonial y en el incumplimiento del
Estado de Israel delas resoluciones adoptadas por la comunidad internacional en
Naciones Unidas, que sancionaban la reiterada violacióndel Derecho
Internacional,y que mediante la complicidad de EEUU, serían vetadasuna tras
otra todas las resoluciones adoptadas.De esta manera una continuahumillación y
provocaciónfue desencadenada en la conciencia colectiva de las naciones árabes y
de los pueblosmusulmanes, una herida que se extendió progresivamente,
infectando no solo a sussociedades,sino también su relación con occidente, fomentando
el radicalismo y el enfrentamiento intercultural e interreligioso. Baste citar
un simple hecho, para comprender hasta donde se ha podido llegar, cuando en
Egipto en el año 1958, era impensable imponer la ley del Hiyab a las mujeres,
como fue entonces la pretensión de los Hermanos Musulmanes.
El punto de inflexión que supuso el terrible atentado del
11 S, acrecentó el conflicto hasta extremos inimaginables, contribuyendo a la
destrucción, el caos y la desolaciónen diversos países comofueron Afganistán,
Irak, Libia y actualmente en Siria y Yemen. En ninguna ocasión las lamentables desafortunadas
intervenciones de los países occidentales fueron respaldadas por Naciones
Unidas. En cierta ocasión Federico Mayor
llegó a decir, que si hubieran existido unas Naciones Unidas fuertes, habrían
bastado tan solo tres mil cascos azules, para poner orden en las revueltas de
Siria.
Pero afortunadamente,la esperanzadora la voz del
Mediterráneo, que hace ahora casi veinte años, comenzó a alzarse en el Gran
Multaqa de Agrigento, no llego a apagarse del todo, porqueel Centro UNESCO de la
ciudad de Valencia,que ofreció su hospitalidad y con el respaldo del Gobierno
de nuestra Comunidad,se continuó alentando el entendimiento y la paz en el
Mediterráneo, mediante la organización hasta el día de
hoyde XIII ediciones de la Multaqa. La última de ellas bajo el lema de “Concordia
Mediterráneo”, fue dedicada a la reflexión entorno a los pilares para la paz:
La Civilización, el Humanismo y la Ética. En ella se convocaron a conocidos líderes
de distintos ámbitos de la vida social, cultural y religiosa, entre ellos aFederico
Mayor Zaragoza, quien durante doce años fue director de UNESCO y que en la
actualidad dirige la Fundación Cultura de Paz.Él denuncio la vergüenza de la
insolidaridad con los refugiados en el Mediterráneo, al igual que lo hiciera el
Papa Francisco, reprochando a la Unión Europea su prioritaria preocupación por
los aspectos económicos y el aumento de los presupuestos en armamento y
seguridad,para dejar a un lado los Objetivos del Milenio propuestos por
Naciones Unidas, así comotambién los valores éticos y los principios
democráticos al servicio de la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad,
a los que UNESCO añadiólos valores intelectuales y morales.
Sus palabras denunciaron enérgicamente la pretensión que
los grupos plutocráticos (G7, G8, G20), incomprensiblemente aceptados por
Occidente, pretendan la gobernanza de un mundo formado por 193 países, dejando
al margen el sistema multilateral de Naciones Unidas, un magnifico diseño de la
época de Roosevelt, que el partido republicano de los EEUU nunca ha querido
respetar. Una grandiosa iniciativa que estaba basada en el compartir y en el
vivir juntos. Pero que se puededecir hoy día de todo ello, cuando Intermon Oxfam
denuncia que solo unas pocas familias,85, posen la riqueza equivalente a la
mitad de Humanidad y cuando 20.000 personas mueren diariamente de hambre y otras
miles mueren ahogadas en el Mediterráneo,huyendo de la guerra y de la miseria,
en vez de ser ayudados a vivir dignamente en sus países, mientras el
presupuesto diario que es dedicado al armamento y los ejércitos alcanza los
cuatro mil millones de dólares.
No podremos mirar a los ojos a nuestros hijos y nietos,si
no tenemos la fuerza y la valentía de tomar las medidas que tienen que
aplicarse sin excusas y con urgencia, para encauzar de nuevo los caminos
venturosos que señalan la constitución de UNESCO.
Hoy gracias a la tecnología digital, tenemos acceso a la
información y podemos expresarnos, ha llegado el momento de alzar la voz, de
que las mujeres supeditadas al poder masculino, tomen la iniciativa porque su
participación es esencial para llevar a cabo los cambios radicales que hoy ya son
imprescindibles, para conseguir sustituir la fuerza por la palabra, porque
ellas, como decía Mandela, solo excepcionalmente usan la fuerza, mientras que
los hombres solo excepcionalmente no la utilizan.
Para Federico Mayor, dos personalidades como el Cheik Khaled
Bentounes Presiente de la Asociación
AISA (Asociación Internacional Sufí Alawiyya) ONG en la ONU, que ha propuesto la
celebración del Día Internacional de la Convivencia y Francesco Rutelli, exalcalde
de Roma, exministro de Cultura y actual presiente de la Federación de Ciudades
de la nueva Ruta de la Seda, con todo su saber, inteligencia y capacidad de
acción, pueden ayudar a cambiar el rumbo de la nave en la que viajamos todos.
El objetivo de la FundaciónAISA, es difundir una nueva
visión del mundo, algo muy simple y que está al alcance de todos, parapodertrasmitirla
a nuestros hijos y nietos. Se trata de actuar aplicando a lo cotidiano la
justicia y la convivencia, y para ello tenemos que recurrir al corazón que
exige entregar una parte de nosotros al otro, una parte que no es cuantificabley
que se llama fraternidad, que descansa en la convivencia y en el amor a la Humanidad,
haciendo del otro una parte de uno mismo.
Para Bentounes, la iniciativa actual de la Ruta de la
Seda, es un lazo que ha atravesado el espacio y el tiempo a lo largo de
milenios, desde el lejano Oriente al Mediterráneo, creando la familia humana,
lo que en la tradición musulmana se representa como el “alma universal del
mundo”, una visión de que la Humanidad es parte de un todo, en el que hombres y
mujeres participamos en un largo viaje, que nos lleva a un destino desconocido,
donde cada uno de nosotros busca una felicidad, peroque solo llega a ser
saciada si se comparte.
Francesco Rutelli, propondría que lo esencial, el centro
del debate está en torno a la concordia y el respeto a la diversidad. En la
antigüedad se tenía a la concordia como un compromiso entre el Senado, el
pueblo y las instituciones. Cuando existe ese compromiso, entonces hay paz. En
una moneda romana, se llegó a representar a la concordia con la imagen de una
paloma.
El Templo dórico de la Concordia en Agrigento,que en su
día sirvió de inspiración para el diseño del logo de UNESCO, fue construido en
el 430 a.c. y representaba una deificación de una idea y la personificación de
una virtud. Allí en Sicilia uno de sus antepasados, Nicolás Rutelli, trabajó la
piedra, construyó edificios y restauró no solo el Templo de la Concordia en
1886, sino monumentos árabes, arquitectura civil e iglesias católicas. Por ello
Sicilia puede ser tomada, como símbolo de la grandeza y de las crisis del
Mediterráneo y la actividad de restauración artística y artesanal,como un
símbolo de la capacidad de no resignarse a la destrucción, de no destruir la
diversidad, de llevar a cabo la reconstrucción respetuosa de las diferentes
culturas.
Hay dos conceptos que considera Rutelli, que hoy deberían
recobrar una gran importancia, uno es el de “concordia ordinum” de Cicerón, que
propone el acuerdo entre caballeros progresistas y entre senadores
conservadores, es decir la concordia entre diferentes ordenes, lo que podría
ser una equivalencia para el actual multilateralismo. El otro concepto es aquelque
propuso Horacio dela “concordia discordante”, que habla de música, culturay
diálogo. Con elloconsideraba, que existían cuatro elementos muy diversos en el
mundo como eran la tierra, el fuego, el aire y el agua, pero mediante su
diversidadcreaban la armonía de la vida.
El mundo de hoy necesita concordia entre las diversas
posiciones, en cada uno de los ámbitos, la política, las instituciones y la
cultura, porque cada uno de nosotros ama la propia diversidad, mas cada uno de
nosotros no ama la discordia, ama que la discordia entre en el sistema de la concordia,
sin el cual un mundo de nueve mil millones de personas no tiene futuro.
Federico Mayor desde el año 2000, a través de La Fundación
Cultura de Paz propone que la defensa de los Derechos Humanos,constituya la
base del comportamiento cotidiano y que para revertir el progresivo deterioro
de las condiciones de vida en todo el mundo, la mejor respuesta es la urgente
reforma de Naciones Unidas, porque esta ha perdido ya su esencia,después de los
70 años que han trascurridos desde su creación. En la actualidad se hace
necesaria la convocatoria de una sesión extraordinaria para hablar de la toma
de decisiones a nivel mundial, de los procesos irreversibles, de la ecología y de
las cuestiones climáticas y del neoliberalismo. Conformando una nueva Asamblea
General de la ONU, que debería estar representada en un 50% por la sociedad
civil, así como añadir al Consejo de Seguridad,
también un Consejo Medio Ambiental y otro Consejo de Seguridad
Socioeconómico, que de verdad alcance a la problemática social.
Ahora somos ciudadanos del mundo, los medios tecnológicos
nos permiten disponer de información y disponemos de opinión, se hace necesario
que una gran indignación, una creciente protesta y clamor popular, reclame que
el mundo es nuestro legado y que el futuro está por hacer. Como propone
Federico Mayor en su libro “Delito de silencio”, a partir de ahora, si permanecemos
callados, seremos cómplices.
La Fundación TerzoPilastro Italia e Mediterráneo y su
presidente Emmanuele Fco Emanuele de Villabianca, que durante todos estos años
ha brindado un apoyo incondicional a Centro UNESCO Valencia, en el esfuerzo que
ha sido realizado hasta el día de hoy, quiere contribuir a la celebración del
XX Aniversario de la Gran Multaqa de Agrigento, organizando en Sicilia el
próximo año 2918, un nuevo evento en el cual llegue a ser proclamado este
manifiesto, para contribuir a que el Mediterráneo se ponga en pie de nuevo, a
favor de la coexistencia pacífica y el progreso en el mundo.
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